A lo largo de mi vida he aprendido a realizar muchas clases de actividades. 

Algunas me han servido para divertirme, otras para ganarme el pan de cada día y otras simplemente para sentirme realizado y felíz en medio de un mundo “fiero” como diría mi querido amigo Marcos Vidal. 

Lo mejor de todo es la forma en que he aprendedido, desarrollado y algunas veces perfeccionado cada una de estas actividades. Vivo en un país donde puedes hacer lo que quieras, bueno casi todo lo que quieras. No le tienes que pedir permiso al presidente para ser un vago, si quieres tener un título colgado en la pared de tu oficina puedes escoger entre toda una gama de universidades (si eso te hace mas feliz).

Por ejemplo yo he sido pintor, carpintero, vendedor y cobrador, payaso, barista (los que preparan el café gourmet), he sido alumno y maestro, mesero y basurero, piloto aviador (digamos), músico y poeta, pastor, profeta y apóstol (del rock), hasta he vendido huevos en el mercado (en cartón y por docena, por supuesto).
He sido conserje y consejero, plomero y plumero, sastre y desastre, he sido guía de turistas y también locutor; hoy soy periodista, mañana quien sabe tal vez astronauta.

Hay tres cosas que nunca haré ni seré: títere, narco y político, dichoso el chiclero y bendito el bombero pero yo, ya elegí. Prefiero ser padre y esposo, hijo y amigo, hermano y compadre. Eso me hace feliz y tranquilo y tu ¿Cuál es tu oficio?

Fuente: Blog El Reloj de mi amigo David Arredondo

Otros temas relacionados:

2 comentarios:

Omar Badillo dijo...

Hola.

¡Fantasticos argumentos! Me encanto lo dicho ademas de la armonia que se escucha entre las palabras. Sinceramente me motivo y me llego. Me simpatiso e incluso alegro. Quisiera tener un amigo asi.

Hasta pronto.

Post Data. Y que ese amigo sea mi ser interior.

Edwin Amaya dijo...

Estimado Omar, gracias por tu amable comentario y por visitar el blog.

Publicar un comentario en la entrada

Hola! tus comentarios son bienvenidos en Emprendix. Por favor deja tu nombre.