Cuenta una fábula que en cierta ocasión había un perro que estaba echado en el suelo y por alguna razón mostraba estar incómodo. Su molestia era tal que sin parar aullaba con dolor. Ahuuuuu... Ahuuuuu...

La gente lo veía con inquietud mientras su aullido lastimero continuaba: Ahuuuu!! Ahuuuu!!

Hasta que alguien preguntó: ¿ Porqué llora este perro ? a lo que alguien más contestó: El perro aúlla porque está sentado sobre un clavo... 

Y entonces (pegunto la primera persona)
¿¡ Porqué no se levanta !?

Y la respuesta fue: Porque aún no le duele suficiente.

Moraleja: algunas veces sentimos dolor, un dolor intenso por el estilo de vida que llevamos. Nos quejamos, sufrimos en silencio, deseamos una vida distinta. El dolor por no tener éxito puede ser muy intenso. El no poder dar a nuestras familias algo mejor o bien la pesada carga de las deudas hacen que nuestro "aullido" se escuche.

Pero lamentablemente nos falta acción. Si este cuadro te define, seguramente es el momento de actuar. De dejar de lamentarte y decidir de una vez por todas un cambio radical en tu vida.

Cualquiera que sea tu necesidad principal: económica, emocional, familiar, espiritual o laboral. Hoy puedes comenzar a cambiar. Es una decisión. Es un paso hacia una vida mejor, pero comienza con voluntad propia.

Recuerda que nadie lo va a hacer por ti.  Y como dijo Albert Einstein:
"Hacer lo mismo y esperar resultados distintos, es un síntoma de locura".

Otros enlaces de interés:

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Hola! tus comentarios son bienvenidos en Emprendix. Por favor deja tu nombre.